Tic toc, tic toc, tic toc,
Todo es scroll, todo es show, todo es shock.
Ya no hay pausas, ni silencio, ni mirar a los ojos.
El alma se mide en segundos,
el amor, en vistas;
y la memoria… en likes que duran poco.
Tic toc, tic toc, tic toc,
El reloj no da follow back, ni espera, ni comenta.
Pero igual bailamos para él,
aunque el ritmo no sea nuestro.
¿Para qué comprometerse si hay filtros que lo resuelven todo?
¿Para qué profundidad si la superficie se ve bien en cámara lenta?
Tic toc, tic toc, tic toc,
Nos enseñaron que lo eterno aburre,
que lo fugaz es mejor,
que sentir mucho es demasiado…
y pensar, una pérdida de tiempo.
Ahora todo lo real parece anticuado.
Tic toc, tic toc, tic toc,
¿Quién decidió que vivir es correr?
¿Que crecer es viralizarse?
¿Que el valor de un beso se mide en engagement?
Yo solo pregunto si la prisa nos acerca a algo
o si solo nos hace llegar más rápido… al vacío.
Tic toc.
Miro el reloj.
Miro TikTok.
Y ya no sé cuál me roba más tiempo.